Un pequeño pueblo del interior de España. Una gran producción cinematográfica que revoluciona la zona con promesas de dinero, estrellas y glamour. Dos extras que malviven gracias a interpretar a los más diversos personajes por un dinero siempre escaso. Este es el contexto en el que se desarrolla ‘Piedras en los bolsillos’, una nueva cita con la comedia que llega al Teatro Cuyás de la mano de dos cómicos de altura. Fernando Tejero y Julián Villagrán se ponen en la piel de estos buscavidas de la pantalla para interpretar a un total de 16 personajes. El texto original, obra de la escritora británica Marie Jones, ha sido adaptado por Juan Cavestany, que ha trasladado a España una acción que, en el original, transcurría en Irlanda. La crítica ha alabado el trabajo de los dos actores que se enfrentan al reto de desdoblarse en un escenario con estética minimalista. Las entradas para poder ver en directo a estos dos ases de la risa ya están a la venta en las taquillas del Teatro Cuyás, en la página web de Cajatique (www.cajatique.com) o a través del teléfono 902 405 504.
‘Piedras en los bolsillos’ nació fruto de la desesperación de Marie Jones, una prometedora actriz que no lograba encontrar trabajo. Su forma de protestar ante esta situación fue escribir una obra que es un puro homenaje a la labor de los actores como “ejes de la acción teatral”. El resultado de este grito de reacción fue una “comedia delirante” que, entre otros premios, recibió dos ‘Laurence Olivier’ en 2001 (mejor comedia y mejor actor) y numerosas nominaciones a los ‘Tony’. Los extras intentan demostrar su talento para entrar en un mundo de desahogo económico y clase, pero pronto se dan cuenta que no son más que piezas del engranaje de una gran empresa. Los actores se desdoblarán una y otra vez sin más armas que su talento; sin artificio alguno, poniendo de manifiesto que es el actor el que da sentido al teatro. La obra, en su formato original, estuvo tres años en el cartel del Teatro Duque de York de Londres.
La combinación de un texto profundo y ben hilado y la capacidad de transformación camaleónica de Tejero y Villagrán dan como resultado una “comedia delirante” que atrapa al espectador de principio a fin. Una reivindicación de los actores de verdad “ante la mentira que suponen el glamour de las grandes estrellas del cine”, señaló Tejero durante la presentación de la obra en Asturias.
El responsable de esta locura es el director de escena argentino Hernán Gené, alguien que conoce muy bien los rincones del teatro y del cine. Este bonaerense empezó su carrera artística en el universo cómico del clown y su primera experiencia con la gran pantalla vino de la mano de ‘La Cuadrilla’ y la sorprendente ‘Justino, un asesino de la tercera edad’. Sobre las tablas se ha atrevido con la comedia más delirante o con el mismísimo Shakespeare, pero la gloria le llegó en 2005 de la mano de Bertold Brecht y su ‘Sobre Horacios y Curiacios’, que ganó el premio MAX al mejor montaje escénico de ese año. Y con este curriculum se presenta en el Cuyás de la mano de Fernando Tejero y Julián Villagrán.
De Tejero poco hay que decir. Su participación en series de televisión como ‘El síndrome de Ulises’ o ‘Aquí no hay quien viva’ le catapultaron a la fama, cimentada en apariciones cinematográficas como ‘El Camino’ o ‘El penalti más largo del mundo’. Pero Tejero es un hombre de teatro, un medio en el que ha lidiado con personajes tan dispares como Federico García Lorca o el Marqués de Sade. Por su parte, Julián Villagrán es un rostro conocido en la televisión. Formó parte del reparto de series españolas de culto como Policías y en producciones más recientes como ‘El síndrome de Ulises’, donde coincidió con el propio Tejero. Sus tablas ante el público quedan demostradas al superar con solvencia pruebas de la talla de ‘Yerma’ o ‘La taberna fantástica’.