La presentación de un libro es un motivo para la celebración. Si ese libro tiene las características de “VIVIR EN EL NOMBRE Y OTROS RELATOS” de MARCOS RODRÍGUEZ MARRERO, el tono festivo es doblemente emocionante. No solo por lo que contiene el libro sino por lo que representa.
El pasado 22 de Abril en el FLUXART, rodeado de la familia, amigos y conocidos, Marcos Rodrígue, presentó un libro de relatos que tiene la virtud de cerrar una puerta y de abrir otra.
Desde que lo conozco, Marcos “combate” por la vida (y por una idea de la cultura) con perseverancia, vitalidad y genuino optimismo. Su “delegado”,”VIVIR EN EL NOMBRE Y OTROS RELATOS destila grandes porciones del perfil del autor. Lo ha vuelto a hacer, a escribir, lanzarse y editar. Ya son, creo, una docena de aventuras. Esta vez se trataba de compendiar y culminar un viaje que comenzó hace tiempo. Escrito está. Lo ha vuelto a hacer. “Uno mismo deber ser su propio ejemplo…”, abriendo camino, posibilidades, atrevimientos y, además, hacerlo con convicción y constancia.
Finalmente, el contenido y el continente hacen un maridaje perfecto. Simpatizo con los científicos locos, con los tímidos y, a la vez, golosos amantes, con los viajes y los viajeros, con el dolor y la soledad, con el tiempo que se escapa, con quienes lo persiguen a tientas, con la benéfica protección materna…
Aprecio el esfuerzo de Marcos y el de sus personajes. Solo espero que siga cumpliendo su amenaza.