Las Palmas de Gran Canaria, 16 de febrero de 2010.- El arte del continente
africano gana espacio en la edición de 2010 de ARCOmadrid. En esta nueva cita
con el arte contemporáneo, la presencia de artistas y galerías del continente
africano aumenta significativamente respecto a ediciones anteriores. Casa África
ha querido colaborar en esta nueva edición con la aportación de dos galerías
sudafricanas en Solo Projects, comisariadas por el prestigioso André Magnin.
Durante los últimos años, destaca un aumento de la presencia africana no sólo en
ARCOmadrid, sino en los circuitos del arte contemporáneo en general. Tanto
marchantes como teóricos, e incluso los mismos creadores, son cada vez más
conscientes de la enorme riqueza y diversidad que encierra el continente africano.
Por fin, la creación africana más contemporánea comienza a ocupar el lugar que
merece en el contexto del arte contemporáneo actual.
La aportación de Casa África a ARCOmadrid permite mostrar la propuesta de dos
galerías sudafricanas, elegidas por André Magnin. Comisario independiente desde
finales de los 70, se especializó en arte contemporáneo africano en 1986, cuando
produjo una gran exposición sobre África en el Centro Georges Pompidou, y en
1989, cuando constituyó y empezó a dirigir la colección Pigozzi, en Ginebra. Desde
esos años, ha comisariado importantísimas exposiciones, en centros como la Tate
Modern, el Guggenheim de Bilbao o el Museo Nacional de Arte Africano del
Smithsonian, en Washington, entre otros.
La galería Michael Stevenson, de Cape Town, propone el trabajo del artista
sudafricano Nicholas Hlobo, quien ha realizado una nueva gran escultura para
exponer en Madrid, junto a tres ilustraciones en papel. La instalación se titula
Umrhubuluzi, término xhosa que significa ‘el que gatea’, con una forma que sugiere
algún tipo de criatura mitológica submarina, pero masculinizada al usar una
chaqueta de piel. El artista se inspiró en aquellos que durante los tiempos difíciles
del Apartheid luchaban contra la represión y avanzaban a gatas, escondidos pero
siempre con el coraje de cumplir con aquello para lo que estaban luchando.
Por su parte, la galería Afronova, de Johannesburgo, muestra la obra de Godfried
Donkor, una serie de collages inspirados en boxeadores del siglo XVIII y XIX, cuya
fama y estilo de vida en esa época influenciaron con fuerza a la sociedad y hasta
generaron elementos mitológicos que aún perduran. Donkor, nacido en Ghana y
ahora residente en Londres, contrapone esos boxeadores a páginas del Financial
Times y a la belleza de sus ‘madonnas’, mujeres esculturales de la actualidad que
encontró en la vida glamurosa y musical de Trinidad y Tobago. La incongruencia de
esas uniones, afirma, le sirve para reflexionar sobre el capitalismo, la globalización
y la liberación.
Otra destacada presencia africana en ARCOmadrid es Arte InVisible, una muestra
comisariada por Elvira Dyangani Ose y organizada por la AECID dedicada, en esta
ocasión, a la ciudad africana. Nueve artistas jóvenes, aún desconocidos en España,
que aportan desde estilos completamente diferentes su visión sobre la ciudad, su
identidad, su herencia colonial y como ésta se ha reinventado tras las
independencias, que en 2010 cumplen 50 años en 17 países africanos. Cómic,
música, cine, fotografía, performance e intervenciones en espacios públicos son las
experiencias culturales que reflexionan sobre ese espacio de creación, la ciudad.
En este sentido, Casa África y la AECID comparten el empeño de dar visibilidad a
manifestaciones artísticas africanas que están fuera de los circuitos comerciales
tradicionales y aportan una mirada distinta al mundo del arte.
ARCOmadrid se inaugura el próximo miércoles, 17 de febrero, y abrirá sus puertas
hasta el domingo 21. Las muestras de las galerías sudafricanas, en Solo Projects,
están en el pabellón 10, mientras que Arte InVisible se ubica en el pabellón 6.